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El buen samaritano

La Iglesia Católica y las Sociedades Bíblicas trabajan juntas para llevar esperanza y consuelo por medio de programas como ¿Dónde esta el buen samaritano hoy?

Véase la galería fotográfica del programa El buen samaritano

«Que te digan que eres VIH positivo es como experimentar un terrible terremoto donde permaneces solo sobre las ruinas de lo que fue antes tu vida», dice Immaculée Muhawe, una madre de Ruanda. Immaculée es una de los 22,5 millones de personas en África subsahariana que se calcula viven con el VIH (según fuente: unaids.org). «Dos cosas me salvaron de la desesperación: amigos a los que podía hablarles con confianza y mi redescubrimiento de las promesas en la Palabra de Dios», añade.

Estos dos ingredientes forman parte del programa El buen samaritano, una iniciativa de educación sobre el VIH/SIDA que se basa en la Biblia, desarrollada por las Sociedades Bíblicas y dirigida en asociación con las iglesias en muchos países africanos. El programa utiliza la historia acerca del buen samaritano para desafiar los prejuicios de la gente contra los que tienen el virus y estimularlos a que tengan compasión. También utiliza las Escrituras para guiar a las personas hacia un ético comportamiento sexual.

«Las iglesias son muy positivas acerca de este programa, que es ampliamente aceptado por su sólido contenido bíblico», dice Lijalem Adane, un voluntario de la Sociedad Bíblica de Etiopía. El programa fue lanzado en Etiopía en 2005 con una ceremonia de alto nivel a la que asistieron el Presidente del país y muchos líderes de iglesias.

 

 

VIH/SIDA: responder al desafío con la Palabra

En Camerún, la Iglesia Católica es una socia clave del programa El buen samaritano. La hermana Clémentine Ngong apoya a personas con VIH y a huérfanos a causa del SIDA en la arquidiócesis de Bafoussan y dirige talleres de El buen samaritano. «Me ha ayudado mucho, tanto personalmente como en mis responsabilidades pastorales», dice. «Muchas personas vienen a mí en busca de consejo y ahora, gracias al programa El buen samaritano, sé qué decirles». El programa tiene un gran impacto en la gente, según la hermana Clémentine: «Un joven me confesó que recién después de la capacitación de El buen samaritano fue capaz de cuidar a su madre enferma. También, más y más personas se hacen análisis de sangre, y algunas personas están siendo aceptadas en sus comunidades de nuevo». «El programa El buen samaritano no sólo transmite información sobre el virus, sino que también dirige a las personas hacia un cambio de comportamiento», comenta Jean Jacques Inack, psicóloga que trabaja en la arquidiócesis de Yaoundé como instructora voluntaria de El buen samaritano. «En un año hemos podido alcanzar a ochenta de las ciento treinta y dos parroquias de nuestra diócesis y los efectos son inmediatos. La gente es más considerada hacia los que tienen el virus y están ayudando a cuidarlos, lo cual no ocurría antes».

Obtenga más información a través del sitio web de El buen samaritano (en inglés)

 

 

 

Nueva película fomenta el paquete de recursos El buen samaritano

La vida de Betty va bien… hasta que descubre que tiene el VIH. Su marido rico los echa de casa a ella y a sus dos hijos, y Betty y su hija comienzan una desesperada búsqueda de apoyo ―de parte de su madre, de las iglesias y de las instituciones. «Pero vaya donde vaya, puedo leer en sus ojos: “Betty, ¿por qué nos molesta?”», dice Betty. No obstante, algunas personas son diferentes, y dos buenos samaritanos aparecen en el camino…
Este es un vislumbre del argumento, que hace reflexionar, de una nueva película lanzada como suplemento del paquete de alcance de las SBU, El buen samaritano.

 

Véanse las últimas noticias sobre el programa El buen samaritano (.pdf)